Guerra Civil en Bielorrusia
Recordemos que en el año 2020 Bielorrusia estuvo al borde del colapso por las elecciones en las que salió ganador Lukashenko, desde entonces el presidente bielorruso ha tenido que mantenerse en el cargo con puño de hierro. En la primavera del 2024 ya tenía todas las regiones de su país estabilizadas con pequeños núcleos de resistencia en poblaciones al norte del país, en la frontera con Lituania. El pasado octubre el presidente anunció que como acto de buena fe dejaría retornar a su opositora Svetlana Tijanóvskaya volver a Bielorrusia. Sin embargo, el pasado viernes unas fuerzas de asalto asesinaron el autobús donde se encontraban Svetlana y otros miembros del partido.
La noticia tardó poco en llegar a Minsk, a pesar de los servicios de Seguridad Nacional intentaran ocultarlo. A las ocho de la mañana del día siguiente, una marabunta de manifestantes tomaron los cuarteles militares sin previo aviso, acto seguido tomaron el Parlamento y ejecutaron a Lukashenko y a un número significativo de ministros y senadores.
Ante la noticia de la muerte del presidente fuerzas del ejército ruso tomaron la frontera y algunas ciudades con importancia logística, sin embargo, no fue el ejército ruso el único que había entrado en Bielorrusia. Pues fuerzas de la República Germana y la Comunidad de Expansión Territorial habían tomado, con ayuda del pueblo bielorruso la capital y otras regiones de gran importancia si la guerra total se avecina. Ambas potencias están dispuestas a ir a la guerra no solo en Bielorrusia, ni en el Báltico, sino la República Germana contra la Rusia de Putin directamente, ya que consideran que las guerras proxy no van a llegar a ningún lado y que es el momento de decidir quien ostentará la nueva corona de la hegemonía europea.









